Modelo “Buen Carácter y Eficacia” para conseguir disfrutar del entorno VUCA

El término VUCA se ha introducido en nuestro vocabulario desde finales del siglo XX. VUCA expresa la nueva situación del mundo que desde las últimas décadas acelera los cambios en nuestro modo de vida: internet, conexiones móviles, mercados, crisis, Big Data…

Cada una de sus letras se corresponden con el acrónimo en inglés de las palabras: Volatility (Volatilidad), Uncertainty (Incertidumbre), Complexity (Complejidad) y Ambiguity (Ambigüedad). Estas palabras definen nuestro mundo efervescente, que en estos últimos años se ha hecho más patente.

Pero todo aceleramiento proviene de un impulso: veamos los diferentes momentos de cambio que ha habido en la economía mundial desde la segunda guerra mundial, de manera que nos sirva como marco.

Estamos en un modelo económico de mercado en el que su evolución natural se puede definir en cuatro fases:

Fase 1: Economía de gran demanda.

Esta fase se corresponde con el fin de la segunda guerra mundial hasta final de los años 60, en los que existe una economía de mercado en la que la necesidad de comprar artículos útiles era enorme debido a su escasez. Se compraban porque se necesitaban. A la escasez de artículos se sumaba que había muy pocas empresas que los ofertaran, no había un gran mercado de productores. Evidentemente esto hizo que se comprara todo lo que se producía con unos márgenes que cargaban a su antojo los mismos productores, siendo ellos los que marcaban los precios.

Las personas fueron mejorando su nivel de vida y compraban en función de sus necesidades pagando lo que se pedía.

Algunas personas pudieron poner sus propios negocios familiares de cualquier ámbito: alimentación, ropa, electrodomésticos, ferreterías, deportes, zapaterías, cafeterías, bares, etc… Así iban ampliando el número de productores oferentes mientras que la demanda compraba a los precios marcados. Apenas había competencia y todo parecía estable, el entorno VUCA era aún suave.

Fase 2: Economía de transición.

Desde últimos de los 60’s hasta mediados de los 80’s este estado de crecimiento y desarrollo va generando un número mayor de empresas que ofrecen productos y servicios. Al mismo tiempo las personas que consumen empiezan a tener sus “necesidades” cubiertas lo que hace que empiecen a escoger las calidades de los productos y los precios a los que compran.

La demanda se hace algo más exigente y la oferta nota que su competencia se hace mayor, con lo que deben producir con mejor calidad y a mejor precio si quieren crecer en el mercado.

Ciertas empresas se hacen grandes, nacen otras nuevas y se consolidan grandes almacenes en los que los niveles de eficacia de sus procesos son algo mejores que los del resto de pequeñas empresas. Algunos pequeños negocios se ven perjudicados por los incipientes cambios. Aparece cierto entorno VUCA.

Fase 3: Economía de gran oferta.

Desde mediados de los 80’s a mediados de los 10’s sigue aumentando el número y tamaño de empresas que fabrican y venden los mismos tipos de productos, generando un nivel de competencia mayor. Cada empresa quiere vender sus productos o servicios y la única manera de permanecer y crecer en el mercado es con productos o servicios de alta calidad, teniendo muy en cuenta las necesidades de los clientes y con unos precios competitivos.

La demanda se hace más y más exigente, compran lo mejor para sus gustos y necesidades, son los que eligen qué comprar, cuándo y cómo. El marketing comienza a crear nuevas necesidades en las personas para que sigan consumiendo productos y servicios no estrictamente necesarios para ellos.

Debido a este gran mercado de oferta los precios de los productos ya no son marcados por los productores según el margen que ellos quieren. El precio lo marca el mercado. La oferta se ve en la necesidad de mejorar sus procesos para conseguir unos costes muy ajustados y así poder seguir manteniendo precios competitivos.

Se crean modelos Lean-Sigma en los que las empresas (la oferta) empiezan a considerar que la involucración, la responsabilidad de sus personas, la motivación y la creatividad de sus trabajadores son imprescindibles para el óptimo funcionamiento de los procesos. Las habilidades de las personas y un liderazgo basado en la apertura frente a la imposición empiezan a ser considerados cada vez con más fuerza.

En el mercado las empresas que no comprenden esto y siguen el modelo obsoleto de la imposición frente al modelo de apertura o del buen carácter, empiezan a sufrir y como resultado final, fracasar. Desaparece un gran número de empresas que producen servicios o productos obsoletos, con trabajadores descontentos y procesos ineficaces. Sobreviven las que comprenden y actúan en este momento de cambio, adaptándose al fuerte entorno VUCA.

Fase 4: Economía de oferta de máxima eficacia.

Este modelo económico se inicia a mediados de los 10’s y seguiremos en él. Las empresas que permanecen tienen la necesidad de seguir mejorando los niveles de calidad y de eficacia de sus procesos al máximo, ante una enorme competencia de oferta y una demanda extremadamente exigente. El entorno VUCA es máximo.

En estas circunstancias las empresas precisan hacerse tres preguntas fundamentales:

  1. ¿Cuáles son las necesidades del mercado actual y futuro?
  2. ¿Qué realidades están influyendo en la capacidad de las empresas?
  3. ¿Tenemos algún plan para conseguirlo?

Las respuestas a cada una de estas preguntas son las siguientes:

4.1. Respecto a las necesidades del mercado actual y futuro, es importante conocer qué quieren los clientes. Lo clientes buscan valor en los productos o servicios que compran. Es decir buscan la mejor calidad, unas especificaciones-características y diseño concreto, entregable en el momento adecuado y a un precio razonable. Es necesario mantener los ojos bien abiertos y los oídos atentos para tratar de anticiparse a los acontecimientos, o al menos adaptarse a los mismos cuando ocurren.

4.2.  Realidades que están influyendo en la capacidad de las empresas:

  • Las empresas deben rivalizar con la mejor competencia y los competidores no son ya de su entorno, sino de todo el planeta. El factor de reducción de costes en origen en mercados globales es una realidad.
  • La incorporación rápida y continuada de nuevas herramientas informáticas, redes, nuevos modelos  geoeconómicos, cambios políticos, etc.
  • El personal persigue cada vez mejores condiciones laborales. El talento, las habilidades y el conocimiento se convierten en el principal factor de competitividad y este reside en las personas, en su carácter. Mantener a ciertas personas en los equipos es favorecedor y el dinero no es siempre el único aliciente.
  • La sociedad exige que seamos respetuosos con el medioambiente y a las normas relativas.
  • Los estados se concentran en la actividad fiscalizadora y recaudatoria para cubrir los servicios más o menos eficaces que nos auto ofrecemos.

La globalización, las cada vez más innovadoras herramientas de marketing geoeconómico, la generación de nuevos puestos de trabajos flexibles y las nuevas tecnologías hace que las empresas que sobreviven y crecen lo hagan en base a conseguir su máxima eficacia, su eficiencia.

La consecución de esta eficiencia económica es apasionante para algunos y extremadamente dificultoso para otros, que se verán abocados a reducir sus márgenes a mínimos o en el peor de los casos al cierre de sus negocios ante la imposibilidad de competir con las primeras.

Las grandes empresas eficientes podrán acaparar el mercado si los menos eficaces no hacen algo en ellos mismos para adaptarse y poder remediarlo. Las cadenas de franquicias eficientemente gestionadas conseguirán precios y niveles de calidad impensables para los negocios que no evolucionen.

Cadenas de ropa, de alimentación, de bienes duraderos, incluso cadenas de pastelerías o cafeterías hacen que los pequeños comercios de su entorno puedan tender a desaparecer, con la consiguiente disminución de los niveles de renta de la zona por salarios reducidos. Es necesario conseguir un conjunto de pequeñas y medianas empresas también altamente eficaces para minimizar la previsible consecuencia monopolística de los primeros.

Es un mundo económico ciertamente difícil si las personas, grupos y empresas no son capaces de evolucionar, aunque también es un mundo apasionante y lleno de oportunidades para quienes lo consigan. Somos Homo sapiens y venimos evolucionando desde las cavernas, sabemos hacerlo, somos expertos en momentos VUCA, aunque para ello necesitamos un plan.

4.3. ¿Cuál es nuestro plan para conseguirlo? ¿Cuál es la auténtica evolución generadora de resultados y de éxito? El modelo “Buen carácter y Eficacia”

El entorno VUCA en el que estamos sólo puede ser disfrutado y comprendido en la medida en que nuestro cambio interior sea real; personas, grupos y organizaciones deben conseguirlo. El modelo del “Buen Carácter y la Eficacia” propone, precisamente, una predisposición a la apertura mental frente a la imposición y cerrazón.

La clave es integrar los siguientes conceptos y aplicarlos a tu persona, grupo o empresa:

  1. Cada persona o grupo tiene una manera diferente de comprender la misma realidad. Es el fundamento del respeto.
  2. Cada cual tiene su punto de vista que sólo comprenderemos si escuchamos. Esta escucha o recepción de información es de enorme valor, es información extra para nosotros. Es extensible a clientes, proveedores y colegas de trabajo de cualquier nivel jerárquico.
  3. La consideración por las opiniones de los demás debe estar en armonía con nuestro coraje a la hora de defender las nuestras.
  4. Todo ello teniendo en cuenta los valores basados en los principios comunes para saber el límite de ambas.
  5. Es necesario un interior de gratitud hacia nuestro pasado y presente, más un optimismo inteligente que potencie nuestros actos en personas, grupos y empresas. Conocer la fuerza de nuestros propios pensamientos enfocándolos a nuestro favor y a un bien común.
  6. Es imprescindible saber lo que queremos, seamos individuo, grupo o empresa.
  7. Y una vez que sepamos lo que queremos, ponernos en marcha para conseguirlo utilizando nuestras fortalezas.
  8. Planificar y emplear nuestro precioso tiempo para conseguirlo, priorizando tus actos por su importancia.
  9. Esfuerzo y dedicación es parte imprescindible para conseguirlo.
  10. Con todo esto estamos preparados para generar acuerdos de confianza con las demás personas, grupos y empresas. Son las terceras vías generadoras de acuerdos mutuamente beneficiosos.
  11. Todo ello genera una seguridad, ilusión, creatividad y confianza en nosotros mismos y en nuestro entorno que nos permite afrontar todos los cambios de un mundo VUCA de manera eficaz.

Podremos disfrutar de una vida en un entorno VUCA que nos hará grandes a nosotros y a nuestro entorno. Conseguirlo es sencillo sabiendo cómo. Utilizando el modelo “Buen Carácter y Eficacia” para personas, grupos o empresas, el entorno VUCA será fácilmente manejable y disfrutaremos en él.

Si quieres profundizar en el modelo Buen Carácter y Eficacia contacta con nosotros, conseguirás resultados tú, tus equipos y tu empresa para siempre.

Benjamín Zorrilla

www.buencaracter.com