La gratitud actúa según la ley de la atracción universal, lo semejante atrae a o semejante. En tu vida esto, como todo, actúa a través de tus pensamientos. Procúrate pensamientos de agradecimiento hacia todos y hacia todo y te verás infinitamente recompensado.

Si piensas: no me gusta mi trabajo, tengo poco dinero, no me gustan mucha cosas de mi pareja, no me llevo bien con mis padres, no me gusta mi casa, no me gustan mis clientes, no me gustan mis jefes, mis colegas, etc… atraerás más experiencia similares.

En cambio, si procuras encontrar pensamientos concretos de agradecimiento (en algunos casos al menos de perdón), a todas estas personas y cosas, aunque te cueste, conseguirás la fuerza interior que te permitirá eliminar paulatinamente tus problemas con tu pasado, impulsándote eficazmente a conseguir lo que quieres en tu futuro.

Date cuenta que es una actitud de pensamiento y que es voluntaria. Recuerda lo que vimos en las emociones, es la manera de cambiar las percepciones que sientes respecto a los acontecimientos de tu pasado y que guardas en la cajita de tu cerebro.

“Cuanta más gratitud das, más recibes, es infalible”

Ejercita profundamente la gratitud, siente su poder, su enorme fuerza. Medita en términos de gratitud y agradece al levantarte, al acostarte o cuando puedas pararte y pensar. Utiliza momentos o herramientas a tu alcance o incluso sigue los pasos de algunos libros excelentes que hay en las bibliotecas como “La Magia” de Rhonda Byrne.

Elige momentos para agradecer

Elige momentos para agradecer

  1. Agradece lo que tienes, independientemente de que sea poco o mucho. El concepto poco o mucho es relativo, seguro que tienes muchas más cosas que otros. Si crees que tienes poco mira a tu alrededor, mira lo que hay en el mundo. Agradece tus pertenencias, tu comida, el agua que sale por los grifos y puedes beber, la luz de las bombillas que te permite ver por las noches, etc…, piénsalo, es casi milagroso. Toda esta gratitud genera por sí misma más felicidad y abundancia. Comienza a hacerlo cuanto antes y antes te llegará.
  2. Agradece las personas, padres, hijos, hermanos, pareja, amigos, compañeros de trabajo, jefes, clientes, etc…Hazlo profundamente, dilo o al menos piénsalo. El beneficio no es tanto para ellos directamente, el beneficio es para ti.
  3. Agradece internamente todos los dones que tienes, agradece tu salud independientemente de la que sea, el aire que respiras, la naturaleza que disfrutas, hazlo profundamente y notarás la diferencia.
Consigue integrar la auténtica gratitud en tu vida. Tu buen carácter, tu eficacia y tu éxito genuino estarán más cerca

Benjamín Zorrilla

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