El carácter que tenemos es la manera de afrontar las circunstancias de nuestra vida y la manera de cómo reaccionamos ante ellas. Nuestro carácter vendrá definido según nos expliquemos nuestro pasado, la manera de sentir nuestro futuro y los hábitos que nos procuremos en el presente.

Estos tres elementos, pasado, presente y futuro están inter-relacionados y en la medida en que el conjunto de nuestras reacciones sean más o menos eficaces para conseguir lo que nos proponemos, nuestro carácter será también más o menos eficaz.

Por supuesto tenemos que estar muy alerta sobre lo que nos proponemos, ¿lo que nos proponemos nos va a generar una auténtica armonía entre todos los aspectos de nuestra vida? ¿lo que nos proponemos está integrado en nuestros valores y estos están basados en los principios?

Todos tenemos una idea de lo que son los principios, según nos dicen Martin Seligman y Covey, los principios afloran una y otra vez en la conciencia moral del ser humano. Son claramente definibles. Confucio, Aristóteles, el código Bushido de los Samuráis, todas las religiones monoteístas: Cristianismo, Judaísmo, Islam. Todas discrepan en detalles, estos son prescindibles, pero así mismo todas coinciden en ciertos códigos comunes, todas contemplan seis principios comunes a conseguir:

  1. Sabiduría y conocimiento.
  2. Valor, coraje, esfuerzo y determinación.
  3. Amor y humanidad.
  4. Justicia.
  5. Templanza y equilibrio.
  6. Trascendencia o espiritualidad.

Todas coinciden en estos principios como modelo, nos pueden servir de guía, basemos nuestros valores en estos principios, tengas la creencia que tengas, yo también tengo la mía. Son los faros que nos alumbran ante las decisiones que tomamos.

Esto es así de simple, tan simple que parece sumamente obvio que todos podamos conseguirlo y realmente se puede. El coaching te puede ayudar en este cambio hacia el modelo de la apertura.

Además actualmente está claramente demostrado científicamente, además de ser algo intuitivo, que nos configuramos según lo que pensamos y no al contrario. Modificando nuestros pensamientos podemos conseguir que nuestras emociones sean eficaces y que nuestras reacciones por consecuencia también lo sean. Por cierto, podemos elegir lo que pensamos, es cuestión de un poco de práctica.

La base del Buen Carácter la tenemos ya más cerca.

Nuestros pensamientos y actitudes nos acerca al Buen Carácter.

Psicología positiva

  1. La gratitud: En la medida en que estemos absolutamente agradecidos a nuestro pasado y seamos muy conscientes de ello, eliminaremos de en plumazo las cargas que nos pesan para configurar esa nueva visión del mismo, visión fortalecedora y alegre que nos producirá una sensación de comprensión y de apertura hacia el futuro.Todo el descontento por lo que carecemos, proviene por nuestra falta de gratitud a lo que tenemos
  2. El optimismo inteligente: Nos acercará al buen carácter, en la medida en que nuestro futuro sea percibido de manera en la que nosotros mismos seamos capaces de configurarlo también de manera eficaz, independientemente de las adversidades y de los obstáculos de la vida. Es decir, mantenernos en el optimismo inteligente.Buen carácter caras
  3. Ambas actitudes de agradecimiento y de optimismo inteligente nos permiten crear las bases para modificar nuestros hábitos en el presente de manera poderosa. Hábitos con nosotros mismo y hábitos con respecto a los demás, consiguiendo y afianzando el Buen Carácter que siempre quisimos.Creedme todo esto es sencillo si se trabaja de manera ordenada y metódica y se consigue en muy poco tiempo, entendiendo previamente que el modelo a trabajar es el modelo de la apertura, apertura basada en el respeto a las opiniones de los demás, a la escucha, a entender que no estamos predeterminados por las ideas que nos han podido inculcar, sino que somos libres para elegir y si elegimos armoniosamente en base a valores basados en principios, todo comienza a tener sentido.Ya sólo nos quedaría trabajar nuestros hábitos, ahora con una fuerza interna enorme para hacerlos también efectivos. El coaching ayuda a conseguirlo.

    El coaching como herramienta facilitadora del cambio.

    El coaching, la PNL, la inteligencia emocional, los conocimientos neurocientíficos y los conocimientos sistémicosson unas herramientas potentes del coach para generar ese cambio de modelo en las personas, de manera que puedan conseguir fácilmente sus propios objetivos. Empleando estas herramientas es posible que las persona que necesiten modificar su carácter puedan hacerlo más fácilmente. Ellas mismas pueden conseguir sus propias respuestas mediante el coaching, respuestas que por otro lado ya tenían en su propio interior y que han podido estar ocultas tras años y años de modelo ineficaz.

    El coaching para el buen carácter es un proceso basado en el modelo de la apertura frente a la cerrazón, del respeto a las opiniones de los demás frente a la imposición, de la alegría frente a los miedos, del tratar de comprender antes de que te comprendan, de la confianza frente al recelo, del sentir gran consideración por los demás y al mismo tiempo gran coraje en uno mismo, de la colaboración genuina frente al aislacionismo y de la eficacia, los resultados y el éxito genuino. Es un modelo de desarrollo personal, profesional y organizacional.

    El coaching es la profesión más bonita.

    Sugerir y ayudar a conseguir este cambio de modelo en los demás y que integren conscientemente la eficacia del nuevo, de manera que sientan la alegría de empezar a conseguirlo mediante el coaching, siendo dueños de su propio destino ahora eficaz, es la mejor recompensa para un coach.

    Es mi mejor y mayor recompensa. ¡Gracias!

    www.buencaracter.com