Dentro de las modalidades de coaching existe aquella dirigida a los ejecutivos, es decir a las personas con niveles altos de responsabilidad dentro de la estructura de la empresa.

El proceso de coaching para estas personas en esencia es el mismo que en cualquier modalidad de coaching: es un acompañamiento motivador para que consigan de manera rápida y clara los objetivos que ellos mismos se proponen. Para ello el coach ejecutivo utiliza diferentes herramientas: como preguntas generadoras de consciencia, inteligencia emocional, programación neuro-lingüística (PNL) y ciertos momentos de sistémicos, para que así sean conscientes de cuáles son sus limitaciones que les impiden conseguir esos objetivos empresariales o personales de nivel superior que necesitan ellos y sus empresas.

Los ejecutivos, directivos, jefes, managers, tienen una particularidad respecto a otros colectivos, son personas que ya han llegado alto, lo han hecho en base a grandes dosis de coraje, es decir de esfuerzo, dedicación y aprendizaje.

¿Qué es lo que generalmente necesitan los ejecutivos para conseguir objetivos de nivel superior?

Es de sobra sabido que para alcanzar niveles superiores de resultados es preciso no sólo un gran coraje en sí mismos, sino también y en la misma medida, una  gran consideración por los demás; por sus equipos, por sus clientes, proveedores, colegas, superiores, etc… Esta mayor consideración por los demás, genera a medio plazo mayor confianza de los demás en ellos, en su carácter. Esto es imprescindible tanto para liderar eficazmente como para generar acuerdos duraderos.

Veamos lo que supone gran coraje por ellos mismos y gran consideración por los demás:
  1. Gran coraje supone:  Saber lo que se quiere y tratar de conseguirlo conociendo las propias fortalezas, comunicando eficazmente lo se proponen y teniendo determinación y esfuerzo en conseguirlo. Es fuente de auto confianza en ellos mismo. Los ejecutivos generalmente lo tienen altamente desarrollado.
  2. Gran consideración supone:  Comprender el punto de vista de los otros, escuchándoles, respetando sus opiniones, querer sinceramente que su entorno profesional también gane, generando esta confianza de los demás en ellos como líderes y como personas. Esta es la parte que suele ser necesario incrementar. La potencia que genera esta confianza de los demás en sus ejecutivos, produce un aumento colosal de resultados colaborativos, la sinergia empieza a funcionar y este nuevo estado les genera un chorro de nueva autoconfianza que multiplica los efectos de su propio coraje para conseguir los objetivos que se proponen.

Así mismo es necesario que valores y principios estén presentes en sus actos para esta armonización entre coraje y consideración, de esta manera tomarán decisiones eficaces, incluso si no lo fueran puntualmente podrían rectificarlas de manera rápida y sencilla.

El proceso de consecución de objetivos de nivel superior para los ejecutivos es sencillo, consiste en aprender algunas cosas y sobretodo en desaprender otras ineficaces reflejadas en su carácter.

Y lo mejor es que son inteligentes y cuando comprueban la potencia y eficacia de estos cambios para sus propios objetivos y resultados, van claramente a conseguirlos.

El coaching ejecutivo es una potente herramienta para que lo consigan, para que lo consigamos.

Benjamín Zorrilla

Buencarácter SL

Autor del libro: Buen Carácter y Eficacia